- El excapo del Cartel de Medellín (Colombia) recordó su experiencia en la penitenciaría en Estados Unidos. “Es el planeta oscuro”, recalcó.

El excapo del Cartel de Medellín Carlos Lehder, quien pasó más de tres décadas encarcelado en Estados Unidos, reveló un testimonio crudo sobre las condiciones de reclusión que, según su experiencia, estaría viviendo el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro. Maduro, detenido el 3 de enero de 2026 en Venezuela y trasladado a territorio estadounidense para enfrentar cargos federales, permanece recluido en la cárcel federal de Brooklyn, en Nueva York.
La primera alarma del día suena a las 6 a. m., luego el exmandatario tiene un tiempo muy breve para reunirse con sus abogados, y después podrá hacer uso de las cinco horas a la semana con las que cuenta para hacer ejercicio. De resto solo permanecerá tras los barrotes.
En una entrevista con el pódcast Más Allá del Silencio, el periodista Rafael Poveda comparó el proceso de detención de Maduro con la extradición de Lehder, a quien interrogó sobre cómo es estar recluido en una cárcel federal estadounidense.
“El juez ordenó mi arresto y fui trasladado inmediatamente a la penitenciaría de Marion, en Illinois, la única cárcel de súper máxima seguridad que existía en ese momento. Consideraron que yo era uno de los hombres más peligrosos del mundo. Asumo que hoy día es el mismo caso con Nicolás Maduro», señaló Lehder.
COMO EL PLANETA OSCURO …
Al ser consultado sobre las condiciones de reclusión en las que estuvo tras su extradición en la década de 1980, el exnarcotraficante calificó el régimen carcelario de Estados Unidos como “el planeta oscuro”. “Allí no hay luz, allí no hay sol, no hay conversación ni contacto humano, excepto con los guardias que te dan la comida”, afirmó Lehder al explicar cómo es la rutina de quienes están en el nivel más alto de custodia de seguridad. Este régimen, añadió, puede implicar “confinamiento solitario hasta el día que el cuerpo no resista más”.
De acuerdo con el relato de Lehder, la celda en la que estaría Maduro no tiene muebles y, allí, los reclusos son monitoreados constantemente a través de cámaras y visitas periódicas de los guardias.
Lehder relató que, se debe hacer frente no solo al encierro físico, sino también a la batalla mental de soportar la soledad y el aislamiento. “El juez sentenció que mi cuerpo estuviera encerrado tras las rejas, no mi mente”, dijo, al describir lo que significó reentrenar sus pensamientos para soportar la reclusión.
- “Si yo fuese ese dictador, aceptaría la derrota, me declararía culpable. Él puede declararse culpable de los cargos y le dan como sentencia el 40 % de la condena máxima”, opinó Lehder, señalando que, de esa manera, Maduro tendría posibilidades de salir libre mucho antes.




