- Hay nuevas restricciones para las solicitudes de asilo en este 2026, y las condiciones que se tendrán en cuenta para otorgarlo.

El sistema migratorio de Estados Unidos cerró el año 2025 con la implementación de una normativa que vincula directamente la salud pública con la elegibilidad para el asilo. A partir del pasado 31 de diciembre, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reactiva una regla que permite rechazar solicitudes de protección si se considera que el solicitante representa un riesgo sanitario para el país. Esta medida, conocida originalmente como la Regla Final sobre Prohibiciones de Seguridad y Procesamiento, fue aprobada hace cinco años durante la anterior gestión de Donald Trump, pero su aplicación se mantuvo suspendida hasta ahora.
¿CUÁNDO NEGARÁN UN ASILO?
En esta nueva etapa, el gobierno ha decidido rescatar los aspectos sustanciales de la norma, enfocándose en la seguridad nacional y la prevención de enfermedades contagiosas. Bajo este nuevo marco jurídico, las autoridades migratorias cuentan con criterios específicos para determinar cuándo un extranjero no es elegible para el beneficio del asilo o la suspensión de la deportación. Se considera una amenaza a la seguridad de la nación si el individuo presenta alguna de las siguientes condiciones:
- Que provenga de regiones o países designados como zonas de riesgo por epidemias activas.
- Que haya estado expuesto a una enfermedad transmisible durante su periodo de incubación.
- Que presente síntomas visibles de una patología que represente un riesgo para la comunidad.
“Estos cambios permiten al DHS y al DOJ conservar la facultad de considerar los riesgos para la salud pública como una prohibición en el proceso de asilo”, explicó la agencia.
SUSPENSIÓN DE LAS SOLICITUDES DE ASILO
A diferencia de la versión de 2020, la actualización de 2025 descartó varias reformas procesales, especialmente aquellas relacionadas con las entrevistas de temor creíble. El objetivo de este recorte es evitar contradicciones con otras políticas regulatorias implementadas recientemente y prevenir una superposición de normas que dificulte la labor de los oficiales de asilo y jueces de inmigración. No obstante, la vigencia de esta regla llega en un momento de pausa administrativa. El pasado 2 de diciembre, el USCIS emitió un memorando que ordenó detener temporalmente el procesamiento de todos los formularios I-589, el documento oficial para solicitar asilo. Esta suspensión, que afecta a todas las nacionalidades por igual, busca dar tiempo a la agencia para verificar los nuevos criterios de control y seguridad.
La administración ha justificado estas medidas como una herramienta necesaria para blindar las fronteras ante posibles emergencias sanitarias globales. “Con esto garantizamos que a los extranjeros que representen un peligro para la seguridad de EE. UU. no se les conceda asilo ni se les suspenda la deportación”, puntualizó la agencia federal sobre las prioridades de control migratorio que empezaron a regir a partir de este 2026.




