- Analistas coinciden en que “el voto latino de 2024 fue, ante todo, un voto económico”. “Pero cuando el bolsillo sigue apretado, ese tipo de apoyo se desvanece rápido” dijo un importante analista político en Washington.

Todo parece indicar que el Partido Republicano creyó que había consolidado una coalición multicultural duradera. “Pero los latinos votan por resultados, no por lealtad”, dicen los expertos sobre los procesos electorales estadounidenses. Las elecciones del martes anterior en estados como: Virginia, Nueva Jersey y otras regiones de los Estados Unidos no solo representaron una contundente victoria para los demócratas, sino también un giro en el comportamiento de los votantes latinos, uno de los pilares del éxito republicano en la pasada elección presidencial.
En 2024, Trump había logrado un avance histórico al obtener el 48 % del voto hispano, según un análisis postelectoral del Pew Research Center. Todo un récord para un candidato republicano moderno.
Ese impulso fue determinante en muchos estados, donde miles de votantes hispanos, desencantados con los demócratas tras los cuatro años de la presidencia de Joe Biden, abrazaron el mensaje económico del entonces candidato. Pero los resultados de esta semana muestran que ese apoyo se ha desvanecido. El apoyo hispano que cimentó la reelección del republicano parece evaporarse. Sin embargo, expertos advierten que la reversión podría ser temporal.
¿DEMÓCRATAS RECUPERAN EL VOTO LATINO?
De acuerdo con Kevin Rollibard, analista político del Huffington Post, si bien los resultados no se pueden extrapolar a todo el país, sí envían un claro mensaje. Los latinos, dice Rollibard, están desencantados con estos primeros 10 meses de Trump en la presidencia. Las razones detrás de este cambio parecen concentrarse en dos frentes: la economía doméstica y la política migratoria.
¿HAN INFUIDO LAS REDADAS?
Las redadas y temor a la presencia de agentes del ICE en comunidades hispanas en Estados Unidos serían el gran factor. Es claro que el endurecimiento de la política migratoria que comenzó como una promesa de “expulsar criminales” se ha transformado en un programa masivo de deportaciones que, según organizaciones humanitarias, ha afectado a familias enteras, incluyendo a residentes legales. Un sondeo de Equis publicado en mayo pasado ya revelaba que el 66 % de los votantes latinos consideraban las acciones del gobierno como «muy extremas» mientras un 73 % expresó su temor de que las deportaciones masivas conducirían a la separación de familias que llevan años viviendo en EE. UU. Por eso el viraje electoral del pasado martes no tomó por sorpresa a nadie. A lo largo de los últimos meses diversas encuestas venían mostrando un creciente desencanto de los hispanos con el rumbo del gobierno.
- Un sondeo de Axios-Ipsos en septiembre, por ejemplo, halló que solo un 38 % de los latinos aprobaba la gestión de Trump, una caída de 14 puntos en menos de un año.




