
Una nueva ofensiva con DACA. El cambio más reciente provino de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA), que determinó que el estatus de Daca no puede ser considerado, por sí solo, un argumento válido para cerrar un proceso de deportación.
¿QUÉ ES DACA?
El programa Daca, creado en 2012 bajo la administración de Barack Obama, fue concebido como una medida temporal para proteger de la deportación a jóvenes inmigrantes sin antecedentes penales que habían llegado al país siendo menores de edad. Miles de beneficiarios del programa podrían quedar en riesgo de deportación en Estados Unidos tras las nuevas medidas impulsadas por la administración Trump contra el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Daca).
Cabe aclarar que este programa no otorgaba un estatus legal permanente, en la práctica funcionaba como un escudo que impedía la expulsión de sus beneficiarios. Sin embargo, la estrategia actual del gobierno busca erosionar gradualmente esa protección y endurecer las condiciones de vida de los llamados ‘dreamers’, con el objetivo de empujarlos a abandonar el país.
Paralelamente, funcionarios del Departamento de Seguridad Interna (DHS) han intensificado el mensaje de que los beneficiarios de Daca pueden perder su protección en cualquier momento si son arrestados o cometen incluso delitos menores. “Los inmigrantes ilegales que dicen ser beneficiarios de Daca no están protegidos de manera automática de una deportación ni les confiere un estatus legal en este país”, afirmó la portavoz Tricia McLaughlin, quien instó a los jóvenes a abandonar Estados Unidos de manera voluntaria y “buscar ingresar luego de la manera correcta”.





