- España cuenta con una población de 49,4 millones de habitantes, de los cuales 7,1 millones son extranjeros.

A contracorriente de sus socios europeos, de Estados Unidos y por ejemplo, el presidente de Chile, el gobierno de izquierdas español aprobó el martes la regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes indocumentados, muchos latinoamericanos, entre críticas de la derecha. “El Consejo de Ministros aprobará el Real Decreto que da inicio al proceso de regularización extraordinaria de personas en situación irregular en nuestro país”, anunció Sánchez en un mensaje en la red social X, acompañado de una carta a la ciudadanía, sobre una medida que confirma el anuncio de enero y que no requiere aprobación parlamentaria.
En esa carta, Sánchez justifica la medida afirmando que “es, ante todo, un acto de normalización. De reconocer la realidad de casi medio millón de personas que ya forman parte de nuestra vida cotidiana”.
“Que quienes ya forman parte de nuestra vida cotidiana lo hagan en igualdad de condiciones, contribuyendo al sostenimiento de nuestro país y de nuestro modelo de convivencia”, sostiene en la misiva. Sánchez destacó que la medida “ha contado con el respaldo de la Iglesia, de los sindicatos, de los empresarios y de una sociedad civil que comparte un objetivo claro: mejorar la vida de sus vecinos y, con ello, hacer de España un país mejor”.
- Sin embargo, Alberto Núñez Feijóo, líder del principal partido de la oposición, el Partido Popular, consideró este fin de semana que “España está exportando un problema migratorio a toda Europa”, donde rige la libre circulación de personas, y que la solución a este asunto “no es el descontrol migratorio”.





