- Una conversación muy necesaria sobre cannabis, salud mental y decisiones informadas.

No comienza como un problema. Comienza como alivio. Una forma de dormir mejor o calmar la mente después de un largo día. Para muchos, el cannabis se convierte en una herramienta para lidiar con el estrés, la ansiedad o el agotamiento emocional. Pero surge una pregunta cada vez más importante: ¿Cuándo ese alivio se convierte en dependencia? La campaña ‘Marihuana sin Rodeos’ presenta un nuevo enfoque para continuar una conversación que comenzó el año pasado: comprender qué hay detrás del consumo de cannabis cuando se cruza con el bienestar emocional.
“Cuando una persona recurre al cannabis para manejar la ansiedad o el estrés, hay algo importante que reconocer: está tratando de sentirse mejor”, dice Mauricio Cifuentes, PhD, LCSW, Director de Programas de Cicero Family Service. “Esa intención es válida. La pregunta es si esa decisión realmente le está ayudando de la manera en que la persona cree que lo hace”.
USO EN AUMENTO
El uso de cannabis como una forma de manejar síntomas de salud mental como ansiedad, depresión e insomnio, ha aumentado en los últimos años. De hecho, según el Informe Anual de Cannabis de Illinois 2025, el 64% de las personas reportó haber utilizado cannabis por razones relacionadas con la salud mental en 2024.
Entre estas razones, la ansiedad y la depresión destacan como las más comunes tanto entre usuarios de marihuana medicinal como recreativa. Las investigaciones muestran que los usuarios de cannabis medicinal reportan consistentemente tasas más altas de consumo para todas las condiciones de salud mental. Ante este contexto, los expertos enfatizan la importancia de evitar la automedicación.
CONSULTORÍA PROFESIONAL
Consultar con un profesional de la salud permite a las personas comprender mejor sus necesidades, riesgos y opciones adecuadas de tratamiento. Quienes estén considerando el cannabis medicinal, incluyendo para síntomas relacionados con la salud mental, deben buscar orientación de un profesional médico calificado. Para muchas personas, esta no es una decisión sencilla. Es lo que tienen disponible. Es lo que funciona, al menos por el momento. Es lo que les ayuda a dormir o a sobrellevar un día difícil. Y por esa razón, entender el contexto completo se vuelve esencial. “No crecimos hablando abiertamente sobre salud mental, y eso influye en cómo enfrentamos el estrés y la ansiedad”, explica Daniela A. Barrios Morello, LCSW, Directora Asociada de Programas Comunitarios de Cicero Family Service. “Abrir esta conversación crea el espacio para que las personas hagan una pausa, reflexionen y piensen en lo que realmente necesitan y en las opciones disponibles para ellas”. Uno de los objetivos centrales de esta nueva etapa de la campaña es ayudar a las personas a reconocer cuándo el consumo puede pasar de ser ocasional o intencional a más frecuente o difícil de controlar. Para quienes buscan apoyo u orientación, existen recursos disponibles.
- Línea de Ayuda de Illinois (1-833-234-6343) y SAMHSA (1-800-662-4357), ambas con servicios gratuitos y confidenciales. Localmente, Cicero Family Service ofrece apoyo bilingüe, incluyendo conexión con recursos disponibles: (708) 656-6430 ext. 36. Para más información y recursos, visite: InformateSinRodeos.org, www.GetInformedForReal.org



