- Es tradición que los expresidentes estadounidenses manden erigir un edificio cultural después de abandonar sus funciones.

Obama, de 64 años, instaló su museo presidencial en el barrio Franklin Park, al sur de Chicago, lugar donde vivió durante mucho tiempo con su esposa Michelle, donde nacieron sus hijas y donde comenzó su trayectoria política que lo llevó a la Casa Blanca en dos mandatos, de 2008 a 2016. Se trata de un espacio formado por cinco edificios y numerosos jardines, en el que también sobresalen un auditorio, un huerto y una cancha de baloncesto como las de la NBA.
La pieza central de este museo y biblioteca es un obelisco de granito de 69 metros prácticamente sin ventanas. El imponente edificio está coronado por el eslogan «Yes we can (Sí, se puede)» en piedra, que forma parte de un discurso que Barack Obama pronunció en 2015 en Selma, Alabama, cuna del movimiento por los derechos civiles. Una estatua del matrimonio Obama saludando, ligeramente más grande que el tamaño natural, da la bienvenida a los visitantes.
LOS INVITADOS
Todos los inquilinos de la Casa Blanca desde 1992 estuvieron presentes en el evento (George W. Bush, Bill Clinton y Joe Biden), a excepción de su actual ocupante, Donald Trump, que no fue invitado. Trump se ha burlado en varias ocasiones del enorme edificio de estilo brutalista que Obama erigió en ese barrio del sur de Chicago, junto a un parque.
- Al acto asistió toda la familia Obama, con la ex primera dama Michelle Obama y sus hijas Malia y Sasha.



