- Cada nueva restricción migratoria aprobada en Washington termina produciendo un efecto. Ahora México vuelve a convertirse en la sala de espera del sistema de asilo estadounidense.

La reciente decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos podría tener consecuencias inmediatas para México. Por seis votos contra tres, el máximo tribunal determinó que una persona que permanece del lado mexicano de la frontera no ha «llegado» legalmente a Estados Unidos y, por lo tanto, puede ser rechazada sin que su solicitud de asilo sea procesada.
UNA MALA NOTICIA
Esta resolución abre la puerta al restablecimiento de políticas conocidas como ‘metering’, mediante las cuales las autoridades estadounidenses limitan el número de personas autorizadas a presentar una petición de asilo en los puertos de entrada. La decisión constituye una victoria para la administración Trump. Sin embargo, sus efectos podrían sentirse primero en las ciudades fronterizas mexicanas.
Miles de migrantes podrían verse obligados a permanecer durante periodos más prolongados en Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Matamoros o Nogales mientras esperan una oportunidad para presentar sus casos de asilo.
ALBERGUES NO DAN ABASTO
Muchos de los albergues son administrados por organizaciones religiosas y civiles, y operan desde hace años con recursos limitados. Cuentan con espacios diseñados para recibir temporalmente a unas cuantas decenas de personas, pero la verdad es que frecuentemente alojan a cientos. Alimentación, atención médica, asesoría jurídica y protección para mujeres y menores representan costos crecientes que difícilmente pueden absorberse indefinidamente. La carga sin duda también recaerá sobre las autoridades municipales y estatales, responsables de atender necesidades de salud pública, seguridad y alojamiento temporal con presupuestos restringidos.
- La pregunta ya no es si México seguirá siendo una sala de espera. El verdadero interrogante es cuánto tiempo podrán sostenerse los albergues, las organizaciones civiles y las comunidades receptoras, sin un apoyo extraordinario que les permita seguir funcionando.



