En su más reciente proyecto de ley de financiamiento, los republicanos están exigiendo otros 70 mil millones de dólares para deportaciones masivas y centros de detención inhumanos, mientras no ofrecen nada para reducir los costos para las familias trabajadoras. No apoyaré financiar el odio y el miedo. Ni un sólo dólar de los contribuyentes debería usarse para aterrorizar a nuestras comunidades.


