- Juan* contó en entrevista con la cadena radial colombiana CARACOL, que esta “necesidad de mano de obra la cubre la población venezolana” en el campo colombiano.

Juan* dijo, a propósito de la orden del presidente colombiano Abelardo de la Espriella de iniciar operaciones policiales para perseguir y deportar a los inmigrantes venezolanos irregulares que se encuentren en ese país. El campesino, quien maneja una producción de hasta 300 toneladas semanales de tomate y tiene 4.000 árboles de aguacate Hass en una vereda de Antioquia, recordó que el decreto 216 de 2021, emitido en el gobierno del entonces presidente Iván Duque, permitió en aquel entonces legalizar la situación de los venezolanos que se encontraban irregularmente en el país en ese momento.
No obstante, agregó, después de esa fecha no ha sido posible hacerlo, pues solamente los hijos de venezolanos nacidos en la vereda pueden registrarse, pero sus padres no. Esta situación, para Juan*, es el reflejo de que en Colombia “está pasando lo mismo que en Estados Unidos”. “Si el Gobierno actual legaliza la situación irregular a partir del 7 de agosto, utilizando como argumento el terremoto que sucedió en Venezuela, ayudaría en muchas veredas donde la mano de obra es ofertada por población de la diáspora venezolana”, explicó.
COLOMBIANOS NO QUIEREN ESE TRABAJO
Esto, según Juan*, se debe a que “los jóvenes colombianos no quieren trabajar en el campo”. “Yo tengo 300 árboles de aguacate que me generan dos jornales. El venezolano que me ha trabajado se regresó hace tres semanas a su país, tenía permiso temporal. En este momento, esos dos jornales me los hace un venezolano los domingos por la mañana. Si él no puede trabajar, el cultivo quedaría abandonado. La mano de obra venezolana es de vital importancia en nuestros campos”. También contó que el 80% de los trabajadores en los invernaderos que pueden sacar esa producción semanal son venezolanas, “unos con el permiso, otros sin él”.



