
La gran noticia es que el Papa León XIV está libre de cáncer y no requiere tratamiento tras la cirugía pulmonar a la que fue sometido hace pocos días. El equipo médico del sumo pontífice confirmó que, tras una evaluación oncológica, se determinó que “no requiere ningún tratamiento adicional”. “Se han publicado los resultados de las pruebas histológicas y de biología molecular realizadas al material extirpado durante la cirugía del Santo Padre”, señala el comunicado de la Santa Sede. La nota, firmada por el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, indica que las pruebas confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón y que la enfermedad se encontraba “localizada”.
- “Una evaluación oncológica posterior confirmó que no era necesario ningún tratamiento adicional”, concluye la comunicación.


