- En esta edición especial de nuestra Herencia Hispana, La Prensa ha querido hacer un alto en el camino para reconocer a Carlos Arango. Hay reconocimientos que se entregan por una trayectoria, pero hay otros, como este, que nacen del respeto y de la gratitud.

Durante décadas, desde la ciudad de Chicago, Illinois, Carlos Arango ha estado presente en la defensa de los derechos de los migrantes. Ha organizado, participado y promovido eventos, leyes, protestas, foros y diferentes iniciativas encaminadas a beneficiar a quienes han hecho de esta ciudad y de esta región del Medio Oeste su hogar. Es el incansable, el de siempre, el que apoya, el que permanece.
ETERNA LUCHA
Los años han pasado. La vida le ha presentado cambios, ausencias de seres queridos, momentos difíciles y también transformaciones profundas en la sociedad. Han cambiado las tecnologías, las formas de comunicarnos, las familias, las generaciones y hasta la manera en que los jóvenes entienden y viven las luchas sociales. Pero Carlos Arango sigue allí. Desde una silla, desde un escritorio, desde una reunión o desde las mismas calles de Chicago, continúa levantando su voz, organizando, apoyando y recordándonos que todavía hay mucho por hacer.
“AQUÍ ESTOY YO, CARLOS ARANGO”
Esta parece ser su respuesta de siempre, ante el paso del tiempo. Y quizá por eso su figura nos recuerda a un sol azteca: antiguo, fuerte, simbólico y siempre presente. Un símbolo que representa resistencia, permanencia y la fuerza de una cultura que se niega a desaparecer. Carlos Arango no solamente ha defendido a la comunidad mexicana. Su lucha ha trascendido fronteras y nacionalidades. Es un pro inmigrante de todos, un hombre que ha levantado la voz por familias mexicanas, centroamericanas, sudamericanas y por las distintas comunidades latinas que forman parte de esta gran región del Medio Oeste estadounidense. Ha estado allí por los niños, por los jóvenes, por los estudiantes, por las familias y por todos aquellos que, algún día, llegaron a este país buscando una oportunidad
- Carlos merece aplausos. Merece abrazos. Merece palabras de admiración. Merece respeto. Y, sobre todo, merece que su comunidad le diga: ¡Gracias por estar. Gracias por permanecer. Gracias por no rendirte!
EL DE SIEMPRE, POR SIEMPRE …
Carlos Arango parece de esos hombres que no se acaban con los años. De esos luchadores que siguen adelante mientras la vida cambia a su alrededor. Pero, como ocurre con todos nosotros, será finalmente la Divina Providencia la que determine cuándo llegará el momento de partir. Mientras tanto, nosotros solamente podemos pedir que siga muchos años más entre nuestra comunidad migrante; que continúe acompañando, orientando, organizando y defendiendo a quienes todavía necesitan una voz que los represente. Carlos Arango es Chicago. Carlos Arango es lucha migrante. Carlos Arango es permanencia. Carlos Arango es historia viva. En esta edición. Desde estas páginas, simplemente queremos decirle: “Hay personas que pasan por la historia y hay otras que, con su lucha, terminan convirtiéndose en parte de ella”. Carlos Arango pertenece a ese segundo grupo. Los invitamos a conocer un poco más de su historia y de su pensamiento en entrevista que le realizamos hace algunos meses.
- Entre al siguiente enlace y acompáñenos a escuchar al hombre, al luchador y al eterno defensor de los derechos de los migrantes: Carlos Arango.


